Con entusiasmo y motivación, hemos dado inicio a la primera sesión de T.R.E. de este año.
La jornada estuvo guiada por nuestra directora y facilitadora, Nerea González, quien acompañó a cada beneficiaria en este ejercicio que permite al cuerpo soltar tensiones profundas de manera natural.
Cada una de nuestras beneficiarias inició este taller con un foco claro: su camino a la transformación. En este proceso no se trata solo de soltar el dolor del pasado, sino también de empoderarse para construir un futuro distinto.
Este taller es parte de un objetivo central que como Fundación hemos trabajado a lo largo de nuestros 15 años de historia, cuando nos propusimos ser un puente hacia una vida digna y plena.
Hoy, al ver a nuestras beneficiarias conectar con su propia capacidad de sanar, reafirmamos que ese compromiso está más vivo que nunca.
Agradecemos a nuestra querida Nerea por este nuevo año junto a nuestra Fundación.